Las alfombras de piel de vaca son una tendencia al alza
, aunque debo reconocer que yo no soy la mayor fan. Resultan muy cálidas en invierno, y mantienen su aspecto y calidad durante mucho tiempo, por lo que pueden ser una buena inversión. Aunque nos traen reminiscencias de otros tiempos -y lugares-, son muy utilizadas en decoraciones que priman la modernidad y no sólo en habitaciones rústicas.
La alfombra Koldby, que puedes ver en la foto bajo la mesa, cuesta 202’42 euros y está disponible con diferentes dibujos.
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