El sillón giratorio PS Lomsk
es, para mí, uno de los accesorios emblemáticos de Ikea, y que muestra su compromiso con los niños, no solo creando espacios en la tienda o vendiendo juguetes, sino diseñando un sillón que se adapta a lo que todos queríamos de niños.
No en vano, somos muchos los que eramos regañados si nos poníamos a girar como locos en alguna silla de casa. Con este sillón giratorio el objetivo es justo ese, que den las vueltas que quieran, pero seguros. Y es que frente a lo que creyesen nuestras madres, ¡girar es bueno! ya que ayuda a desarrollar el equilibrio.
Además la capota presta un elemento de diversión extra, que permite al niño esconderse. Por el tejido de la capota, tamiza la luz, pero dentro no se está completamente a oscuras.
Cuesta 49’95 euros y está disponible en azul o rojo.
¿Ya lo tienes en casa?


