
Aunque los muebles de Ikea son realmente fantásticos, podemos hacer cosas muy especiales con ellos como la que vais a ver a continuación en esta entrada. Gracias a Sarah Sherman hemos conseguido una fantástica idea para hacer un restyling de una cómoda para convertirla en algo mucho más especial y vistoso.
Lo mejor de todo es que el proceso no es nada difícil de hacer y conseguiremos unos resultados realmente excelentes y con lo que podrás adaptar este mueble al color predominante de tu habitación o hacer que sea un punto de rotura para marcar la diferencia y hacer que destaque, porque cuando la acabes seguro que no te importará que llame la atención.
¿Cómo hacer este restyling?
Lo primero que necesitamos es la propia cómoda. En este caso es el modelo Tarva, el cual lo encontraremos en el catálogo de Ikea y viene en color madera natural. Comenzaremos lijando las piezas y después montaremos la cómoda. Con un lápiz marcaremos las patas con un lápiz para saber dónde queremos que vayan las líneas de corte, poniendo una “X” en el lado de corte para saber la posición exacta. Con una sierra cortaremos las patas y volveremos a colocarlas en el mueble.
Aprovechando los agujeros que vienen hechos en el frontal de los cajones, los rellenaremos con pasta y la nivelaremos, tanto por delante como por detrás, y dejaremos que se seque. Una vez esté seco lijaremos de nuevo y lo dejaremos todo perfecto.
Llega el momento de pintar en el color que queramos y con shack paint tendremos un acabado mucho más vistoso y suave, lo que convertirá a esta cómoda en un mueble muy especial para la habitación de nuestros hijos.Lo único que nos queda es colocar los tiradores y ya estará lista para ser usada y lucir como un mueble muy especial.

