
Gracias a la campaña Peluches para la Educación, de Fundación Ikea y donde han colaborado entidades como Unicef y Save the Children, más de 12 millones de niños de más de 46 países de todo el mundo han visto mejorada su educación, dejando patente la concienciación que tiene Ikea ante este problema que afecta a los niños.
Ikea ha contribuido con 88 millones de euros para que los niños puedan acudir a la escuela. De esta cantidad hay que destacar que 425.000 euros proceden de las tiendas que la multinacional sueca tiene en la península.
Per Heggenes, director general de la Fundación Ikea ha informado que la educación es el mejor camino para salir de la pobreza y todos los niños tienen derecho a ella a pesar de que aún haya muchos a los que aún no les ha llegado.
Gracias a la colaboración mantenida con Save the Children y Unicef, la Fundación Ikea ha podido realizar una importante inversión para mejorar la calidad de la educación en algunos de los rincones más pobres del mundo. Desde Ikea quieren agradecer a todos los clientes y colaboradores haber podido aportar su gramito de arena, bien sea comprando o trabajando directa o indirectamente para la firma, lo que ha hecho posible que se haya cumplido este sueño.
Por ejemplo, en caso de la colaboración con Unicef, los fondos de la fundación han ayudado a que Unicef haya podido proporcionar educación a los niños de las comunidades rurales agrícolas de Etiopía. Por su parte, Save the Children ha hecho lo mismo en 17 países de Asia y Europa, contribuyendo a escolarizar a los niños con la finalidad de proporcionarles más oportunidades de cara al futuro.
Sin duda, se trata de una formidable noticia que gracias a Ikea a estas dos ONGS, a sus trabajadores y a todos los clientes y amigos de la compañía sueca, hemos podido cumplir, algo que era necesario, porque en los niños está nuestro futuro.

