Los divanes de Ikea
aúnan pragmatismo y buen precio. Este extraño mueble, que es a la vez sofá y cama, lo asociamos en general con las consultas del psicoanalista. Pero en nuestra casa puede contribuir a ahorrar espacio, a dar un aire más «salonero» a una habitación o a contar con un sofá-cama que nisiquiera hay que armar.
El respaldo le puede dar un toque hogareño o chic (dependiendo del modelo) a la habitación y con unos cojines mullidos puede ser ideal para sentarse, recostarse o acostarse.
¿Vemos los divanes de Ikea?
Mi favorito es el que ves en portada, el diván Meldal, con una romántica y femenina estructura. Cuesta 79’90 euros, y te lo dejo aquí debajo sin decoración ninguna.
El diván Tromsö es el modelo más sencillo, y también el más barato. Con estructura en blanco, cuesta 69’95 euros.
El diván Hemnes funciona a la vez como sofá, cama individual, cama doble y almacenaje. Más completo, imposible. Por 349 euros, lo tenemos en blanco y con 3 cajones.
O en negro con 2 cajones.
¿Qué te parecen?



Me encanta ese di