Una cosa que se agradece de Ikea es su compromiso constante con el medio ambiente y la sostenibilidad. Que sí, que la responsabilidad social vende, pero asumámoslo, no es que sean legión los que abandonan a las empresas poco comprometidas, así que vale la pena valorar este tipo de iniciativas.
Y es que Ikea no sólo nos propone elementos decorativos que nos ayudan a no desaprovechar los recursos ni la energía (como papeleras de reciclaje, lámparas solares o grifos que ahorran agua), sino que además integran la sostenibilidad en la creación de sus productos. Así, priorizan el consumo de materiales reciclados o reciclables, e intentan utilizar el mínimo material posible.
¿Quieres saber qué principios rigen el espíritu verde de Ikea?
Además de tratar de sensibilizar a los clientes en materia de sostenibilidad, hay una serie de normas básicas en el desarrollo de productos:
¿Valoras el compromiso ecológico en las empresas? ¿Conocías esta faceta de Ikea?


